Los ojos son órganos muy sensibles y delicados. Están en contacto constante con el entorno y, a lo largo del día, pueden acumular polvo, polen, secreciones o pequeñas partículas que causan molestias. Por eso, saber cómo lavarse los ojos correctamente es fundamental, tanto para mantener una buena higiene como para aliviar irritaciones leves.
En Clínica Olmo, muchas veces nos preguntan cómo limpiar los ojos de forma segura. A continuación, te explicamos cuándo conviene hacerlo, cómo hacerlo bien y qué errores hay que evitar.
¿Cuándo es recomendable lavarse los ojos?
Lavar los ojos no debe formar parte de una rutina diaria como lavarse la cara, pero hay situaciones específicas en las que sí está indicado:
- Presencia de legañas o secreciones.
- Irritación ocular por alergias o contacto con polvo o humo.
- Entrada de cuerpos extraños (arena, polvo, productos cosméticos).
- Después de usar lentes de contacto en ambientes con mucho polvo.
- En casos de conjuntivitis, siempre siguiendo las indicaciones del oftalmólogo.
- Como parte del tratamiento de síndrome del ojo seco, para limpiar el borde de los párpados.
¿Cómo lavarse los ojos correctamente paso a paso?
A continuación, te explicamos la forma adecuada de limpiar tus ojos de forma segura y eficaz:
1. Lávate bien las manos
Antes de tocarte los ojos, es fundamental que tengas las manos bien limpias para evitar infecciones.
2. Usa suero fisiológico o solución oftálmica estéril
No utilices agua del grifo, ya que puede contener microorganismos o cloro. El suero fisiológico en monodosis es la opción más segura e higiénica.
3. Aplica el suero con una gasa estéril (nunca con algodón)
Empapa una gasa estéril con suero y pásala suavemente por el párpado cerrado, desde el lagrimal (cerca de la nariz) hacia el exterior.
Si hay secreción, hazlo con movimientos suaves y sin apretar.
4. Si hay secreción en el interior del ojo, incliná la cabeza hacia un lado
Y aplica el suero directamente, dejando que arrastre la partícula o sustancia irritante.
5. Utiliza una gasa distinta para cada ojo
Esto es especialmente importante en casos de conjuntivitis o alergia, para evitar contagios o pasar la infección de un ojo al otro.
¿Qué no hay que hacer?
- No uses agua con jabón.
- No apliques colirios sin indicación médica.
- No frotes los ojos con fuerza.
- No compartas toallas ni productos de higiene ocular.
- No reutilices gasas ni envases de suero abiertos.
En Clínica Olmo te ayudamos a cuidar tus ojos
En algunos casos, una simple higiene ocular no es suficiente. Si notás enrojecimiento persistente, dolor, secreción abundante, picor o visión borrosa, es importante que acudas a una revisión oftalmológica.
En Clínica Olmo, evaluamos cada situación con precisión para determinar si se trata de una irritación leve o si requiere tratamiento específico, ya sea por infección, alergia, ojo seco o cualquier otra patología ocular.
En resumen
Saber cómo lavarse los ojos correctamente es una herramienta sencilla pero muy útil para cuidar tu salud ocular. Hacerlo bien puede prevenir infecciones, aliviar molestias y mejorar tu bienestar diario.
Ante la duda, consulta siempre con un profesional. En Clínica Olmo, estamos para ayudarte a ver y sentirte mejor.