Te metes en la piscina y a los minutos tienes los ojos rojos, llorando y con sensación de arena. Te los frotas, te los lavas con agua de la piscina (error), y cuando sales siguen escociendo. ¿Te suena?
No eres el único. Es la queja número uno del verano. Y tiene una explicación científica clara: el cloro.
¿Qué hace exactamente el cloro en tus ojos?
El cloro es un desinfectante. Su trabajo es matar bacterias y virus del agua para que l...