El verano es la época favorita de la conjuntivitis. Piscinas, playa, aire acondicionado, sudor, contacto con más personas y una rutina distinta crean el escenario perfecto para que los ojos se inflamen. Y aunque la mayoría de los casos son leves, una conjuntivitis mal tratada o ignorada puede complicarse y dejar secuelas.
¿Qué es la conjuntivitis?
La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, esa membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo y el interior de los párpados. Es una de las patologías oculares más frecuentes y, en verano, su incidencia se multiplica.
Tipos de conjuntivitis que más vemos en verano
No todas las conjuntivitis son iguales. Saber cuál tienes marca la diferencia en el tratamiento:
• Conjuntivitis infecciosa bacteriana: La culpable de muchas conjuntivitis de piscina. El estancamiento de agua, el cloro en exceso o la falta de mantenimiento facilitan la proliferación de bacterias. Produce enrojecimiento intenso, legañas amarillentas o verdosas y sensación de ojo pegado por la mañana. Es contagiosa.
• Conjuntivitis infecciosa viral: Muy contagiosa, a menudo asociada a resfriados de verano o virus que circulan en ambientes cerrados con aire acondicionado. Ojo rojo, lagrimeo abundante y molestia, pero sin tanta secreción purulenta. Puede durar una o dos semanas.
• Conjuntivitis alérgica: En personas con alergia al cloro, al sol, o a determinados cosméticos de verano (protectores solares que entran en los ojos, por ejemplo). Picor intenso, lagrimeo y enrojecimiento bilateral. No es contagiosa, pero puede ser muy molesta.
• Conjuntivitis por irritación química: El cloro de las piscinas, el salitre del mar, el humo de las barbacoas o los productos de limpieza pueden irritar la conjuntiva directamente. Suele aparecer justo después del contacto y mejora al lavar el ojo.
Síntomas de alarma
Si tienes alguno de estos síntomas, no lo dejes pasar:
• Ojo rojo que no mejora en 48 horas
• Secreción abundante que impide abrir el ojo por la mañana
• Dolor ocular real (no solo molestia)
• Visión borrosa que no se recupera al parpadear
• Sensibilidad a la luz intensa
• Sensación de que algo se te ha metido dentro y no sale
Estos signos pueden indicar algo más que una conjuntivitis simple, como una queratitis (inflamación de la córnea) o incluso una lesión corneal que necesita tratamiento urgente.
Prevención: lo que puedes hacer
La mayoría de las conjuntivitis de verano se pueden evitar con hábitos sencillos:
• Usa gafas de natación en la piscina. No hay mejor prevención que el contacto físico con el agua.
• No te laves los ojos con agua de la piscina ni del mar. Si te entra algo, usa suero fisiológico o lágrima artificial.
• No te frotes los ojos con las manos. Es el mecanismo de contagio número uno.
• Lávate las manos con frecuencia, especialmente si estás en playas o piscinas públicas.
• No compartas toallas, paños ni gafas de sol.
• Si usas lentillas, extremea la higiene y no las uses en el agua. El riesgo de infección grave con lentillas y agua de piscina es real.
• Protege tus ojos del sol con gafas homologadas. La radiación UV irrita la superficie ocular y la hace más vulnerable a las infecciones.
• Evita el aire acondicionado directamente en la cara. Seca la superficie ocular y facilita la irritación y el ojo seco.
¿Colirio de cualquier tipo? No
Uno de los errores más comunes es automedicarse con colirios que tenían en casa de otra ocasión. Un colirio antibiótico no sirve para una conjuntivitis viral. Un antiinflamatorio puede empeorar una infección. Y los colirios que «quitan lo rojo» solo enmascaran el problema sin tratar la causa.
Si los síntomas no mejoran en 24-48 horas, lo correcto es acudir al oftalmólogo para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Cuándo acudir de urgencia
No toda la conjuntivitis necesita urgencia, pero hay situaciones que no deben esperar:
• Dolor ocular intenso • Pérdida de visión o visión muy borrosa
• Ojo muy inflamado, con párpado hinchado
• Fiebre asociada
• Pacientes con cirugía ocular reciente o enfermedades oculares previas.
En Clínica Olmo atendemos urgencias oftalmológicas y realizamos un diagnóstico diferencial completo para tratar cada tipo de conjuntivitis con el abordaje correcto. Porque un ojo rojo puede ser algo pasajero o el síntoma de algo más serio, y solo un especialista puede distinguirlo.
Disfruta del verano, pero cuida tus ojos. Son los únicos que tienes.
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