¿En qué consiste la cirugía de presbicia para eliminar las gafas?

La presbicia, también conocida como «vista cansada», es una condición ocular que afecta a la mayoría de las personas a partir de los 40-45 años. A medida que envejecemos, el cristalino (la lente natural del ojo) pierde flexibilidad, lo que dificulta el enfoque de objetos cercanos. Este cambio es parte del proceso natural de envejecimiento del ojo y no se puede prevenir, ya que se debe a que el cristalino se vuelve más rígido con el tiempo. A diferencia de la miopía o la hipermetropía, la presbicia no se debe a la forma del ojo, sino a esta pérdida de elasticidad en el cristalino.

  • La presbicia afecta a más del 80% de las personas mayores de 45 años.
  • Al inicio, los síntomas pueden ser leves, pero con el tiempo se vuelven más evidentes y molestos.
  • Es común que quienes la padecen noten los primeros síntomas al tener que alejar los objetos (como un libro o el móvil) para verlos claramente.

Afortunadamente, existen opciones quirúrgicas que pueden corregir la presbicia y reducir o eliminar la dependencia de las gafas. A continuación, les explicamos en qué consisten los principales tipos de cirugía de presbicia.

Tipos de cirugía para corregir la presbicia

Existen varias técnicas quirúrgicas para corregir la presbicia, y la elección de una u otra dependerá del estado ocular del paciente, su estilo de vida y las recomendaciones del oftalmólogo.

1- Implantes de lentes intraoculares (LIOs) multifocales o trifocales

  • En esta cirugía, se reemplaza el cristalino natural del ojo con una lente intraocular artificial que tiene diferentes focos de visión: cercano, intermedio y lejano.
  • Este procedimiento es similar a la cirugía de cataratas y permite al ojo enfocar a distintas distancias, lo que reduce o elimina la necesidad de gafas.
  • Las lentes multifocales o trifocales proporcionan una visión nítida en varias distancias, aunque pueden requerir un periodo de adaptación, ya que el cerebro necesita acostumbrarse a esta nueva forma de ver.
  • Las lentes trifocales suelen ofrecer mejores resultados para actividades de visión intermedia, como trabajar en el ordenador.
  • Ventajas: Alto nivel de independencia de gafas y buenos resultados para visión cercana, intermedia y lejana.
  • Desventajas: Algunos pacientes pueden experimentar halos o deslumbramiento en situaciones de baja luz, como al conducir de noche.

2- Lentes intraoculares monofocales con monovisión

  • En esta técnica, se utilizan lentes intraoculares monofocales (que sólo tienen un foco) pero se aplica la técnica de monovisión, en la cual un ojo se ajusta para la visión de lejos y el otro para la visión de cerca.
  • La monovisión es una técnica en la que el cerebro debe aprender a «mezclar» las imágenes de cada ojo, algo que puede requerir un tiempo de adaptación.
  • Ventajas: Buena opción para quienes no se adaptan a las lentes multifocales; suele ser más económica.
  • Desventajas: No todos los pacientes se adaptan a la monovisión, y algunas personas pueden notar una pequeña reducción en la percepción de profundidad o en la claridad en condiciones de baja luz.

3- Corrección láser (PresbyLASIK o Supracor)

  • La PresbyLASIK o Supracor son técnicas de cirugía láser que permiten modificar la curvatura de la córnea para crear un efecto multifocal. Esta técnica es similar a la cirugía láser para corregir miopía o hipermetropía, pero está diseñada específicamente para mejorar la visión a diferentes distancias.
  • Este procedimiento puede ser adecuado para pacientes con presbicia que también tengan defectos refractivos como miopía, hipermetropía o astigmatismo.
  • Ventajas: Menos invasiva que la implantación de lentes intraoculares y suele ofrecer resultados rápidos.
  • Desventajas: No todos los pacientes son candidatos, y los efectos pueden disminuir con la edad avanzada.

4- Lentes intracorneales

  • Consiste en implantar una pequeña lente en la córnea (la capa transparente en la parte frontal del ojo). Esta lente intracorneal permite mejorar la visión de cerca sin afectar la visión de lejos.
  • La lente intracorneal es una opción reversible, ya que puede retirarse si el paciente no se adapta bien.
  • Ventajas: Procedimiento reversible y menos invasivo que la cirugía intraocular.
  • Desventajas: Es una técnica relativamente nueva y no es adecuada para todos los tipos de presbicia. Algunos pacientes pueden experimentar sequedad ocular o molestias temporales.

¿Quiénes son candidatos para la cirugía de presbicia?

No todos los pacientes son candidatos para la cirugía de presbicia. La idoneidad para cada tipo de cirugía depende de varios factores, tales como:

  • Edad: Aunque la presbicia suele iniciar alrededor de los 40 años, el procedimiento es más común a partir de los 50, cuando los síntomas están bien definidos.
  • Salud ocular: Es fundamental tener un ojo sano y sin enfermedades activas como glaucoma avanzado, queratocono o retinopatía.
  • Estilo de vida y expectativas: Para personas que necesitan una visión precisa para actividades específicas (como conducir de noche o leer en condiciones de poca luz), es importante analizar las posibles limitaciones de cada técnica.
  • Adaptabilidad: Algunas técnicas, como la monovisión o las lentes trifocales, requieren un periodo de adaptación en el que el cerebro debe acostumbrarse a la nueva forma de ver.

Un examen oftalmológico completo y una consulta detallada con el oftalmólogo son esenciales para determinar la mejor opción para cada paciente.

¿Qué resultados se pueden esperar?

La cirugía de presbicia suele reducir significativamente la dependencia de gafas para actividades cotidianas como leer, trabajar en la computadora o hacer tareas domésticas. Sin embargo, es importante recordar:

  • Adaptación: Algunas personas necesitan un tiempo para adaptarse a su nueva visión, especialmente con lentes multifocales o técnicas de monovisión.
  • Uso ocasional de gafas: En ciertas condiciones de baja luz o para tareas muy específicas, algunos pacientes pueden necesitar gafas.
  • Durabilidad de los resultados: En la mayoría de los casos, los resultados son duraderos, pero es posible que el envejecimiento continúe afectando la visión con los años, lo que podría requerir ajustes o revisiones futuras.

Proceso de recuperación y seguimiento

Después de la cirugía de presbicia, el paciente suele requerir un periodo de recuperación que varía según la técnica utilizada:

  • Recuperación inicial: La visión puede estar borrosa o fluctuante durante los primeros días o semanas. Es normal sentir sequedad o incomodidad leve, que se controla con gotas oculares.
  • Seguimiento postoperatorio: Es fundamental acudir a las citas de control para monitorear la evolución y resolver cualquier posible complicación.
  • Cuidados especiales: En las primeras semanas, se recomienda evitar actividades que puedan afectar el ojo, como nadar, maquillarse o hacer ejercicio intenso.

El seguimiento posterior es esencial para asegurar que el ojo se adapte bien a la cirugía y para realizar ajustes si es necesario. Con el tiempo, el ojo suele estabilizarse, y la mayoría de los pacientes pueden disfrutar de una mejora significativa en su visión cercana.

Si estás considerando esta cirugía, en Clínica Olmo podemos ofrecerte una evaluación detallada y asesorarte sobre la opción más adecuada según tus necesidades y salud ocular.