El glaucoma es una de las principales causas de ceguera en el mundo, pero lo más alarmante es que muchas personas no saben que lo tienen hasta que ya han perdido gran parte de su visión. Por eso, durante la Semana Internacional de Prevención del Glaucoma, se busca generar conciencia sobre la importancia de la detección temprana y el cuidado de la salud ocular.
Si bien el glaucoma no tiene cura, su progresión puede frenarse si se detecta a tiempo. En este artículo, te explicamos por qué es tan importante prevenirlo, quiénes tienen mayor riesgo y qué puedes hacer para proteger tu visión.
¿Qué es el glaucoma y por qué es tan peligroso?
El glaucoma es una enfermedad ocular que daña el nervio óptico, generalmente debido a un aumento en la presión intraocular. Este daño es irreversible y, si no se trata, puede llevar a la ceguera.
Lo más preocupante es que el glaucoma suele avanzar sin síntomas en sus primeras etapas. Muchas personas no notan cambios en su visión hasta que el daño ya es significativo. Es por esto que se le conoce como el «ladrón silencioso de la visión».
Datos clave sobre el glaucoma
- Se estima que 80 millones de personas en el mundo tienen glaucoma, y se espera que esta cifra aumente a 111 millones para 2040.
- Aproximadamente, la mitad de las personas con glaucoma no saben que lo tienen, ya que la pérdida de visión ocurre de manera gradual.
- El glaucoma es la principal causa de ceguera irreversible en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La buena noticia es que, con exámenes oftalmológicos regulares, el glaucoma puede detectarse a tiempo y tratarse para evitar su avance.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
Aunque cualquier persona puede desarrollar glaucoma, ciertos grupos tienen un riesgo más alto. Si perteneces a alguno de estos grupos, es crucial que realices controles oftalmológicos periódicos:
- Mayores de 40 años: La probabilidad de desarrollar glaucoma aumenta con la edad.
- Antecedentes familiares: Si tienes familiares con glaucoma, tu riesgo es hasta 10 veces mayor.
- Personas con miopía alta: La forma del ojo en personas con miopía elevada puede predisponerlas a la enfermedad.
- Diabéticos e hipertensos: Estas condiciones pueden afectar la salud del nervio óptico.
- Personas de ascendencia africana, latina o asiática: Ciertas etnias tienen un riesgo más alto de padecer glaucoma de ángulo abierto o cerrado.
Si te identificas con alguno de estos factores de riesgo, es fundamental que te realices revisiones oftalmológicas al menos una vez al año.
¿Cómo se detecta el glaucoma a tiempo?
El único modo de detectar el glaucoma en sus etapas iniciales es a través de un examen oftalmológico completo. Algunas de las pruebas más importantes incluyen:
- Tonometría: Mide la presión intraocular. Un aumento en esta presión puede ser una señal de glaucoma.
- Oftalmoscopia: Permite evaluar el estado del nervio óptico y detectar signos de daño.
- Campimetría visual: Determina si hay pérdida de visión periférica, uno de los primeros signos del glaucoma.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): Mide el grosor de las fibras del nervio óptico para detectar cambios antes de que la visión se vea afectada.
Estos exámenes son rápidos, indoloros y pueden marcar la diferencia entre conservar o perder la visión.
Consejos para prevenir el glaucoma y cuidar tu salud ocular
Aunque no siempre se puede prevenir el glaucoma, existen hábitos que pueden ayudar a reducir el riesgo y mantener la salud ocular en general:
- Realiza exámenes visuales periódicos: La detección temprana es la mejor manera de prevenir la pérdida de visión. Si tienes factores de riesgo, visita al oftalmólogo al menos una vez al año.
- Mantén una alimentación saludable: Consumir alimentos ricos en antioxidantes, como verduras de hoja verde, pescado y frutos secos, puede ayudar a proteger la salud del nervio óptico.
- Haz ejercicio regularmente: Actividades como caminar o practicar yoga pueden ayudar a reducir la presión intraocular.
- Evita el tabaquismo y el alcohol en exceso: Fumar y beber en exceso pueden aumentar el riesgo de enfermedades oculares, incluido el glaucoma.
- Descansa bien y protege tus ojos: Evita el uso excesivo de pantallas y asegúrate de dormir lo suficiente para mantener una buena salud visual.
- Sigue el tratamiento si ya tienes glaucoma: Si te han diagnosticado, es vital seguir las indicaciones médicas, ya sea con gotas oftálmicas, tratamientos con láser o cirugía si es necesario.
Actúa hoy: protege tu visión para el futuro
Queremos recordarte que la mejor forma de combatir esta enfermedad es con prevención y detección temprana. No esperes a notar síntomas para acudir al oftalmólogo; un examen a tiempo puede salvar tu visión.
Si hace tiempo que no te realizas una revisión ocular, agenda una cita con tu especialista. Tu vista es invaluable, protégela hoy.
En Clínica Olmo Oftalmología, estamos comprometidos con la salud visual de nuestros pacientes. Contamos con tecnología avanzada para la detección y tratamiento del glaucoma. Si tienes dudas o necesitas una evaluación, contáctanos y cuida tu visión antes de que sea tarde.